DESTINO

No siempre la roca será moldeada

Por la ola que la ha de golpear,

No siempre el niño crece

A semejanza de quien le ha de criar,

Pero un ser agradecido tendrás

En quien siempre hayas sabido cuidar.

 

No siempre la rosa dará el polen

Que a la abeja gusta colectar,

No siempre la vida en tu camino

Buenos momentos traerá,

Pero con certeza sabrás

Que una buena enseñanza encontrarás.

 

No siempre el árbol que está

Buena sombra da,

No siempre estarán ahí

En quienes tú haz de confiar,

Pero en el ímpetu de tu alma

Soluciones sabrás encontrar.

 

Por Gabriel F. Madaleno B.

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DESTINO

LOS OCUPANTES

No solo se ven

Los que originaron las ganas

Sino también

Los que salen a gatas.

 

Con el crepúsculo en el horizonte

Se siente el ardor del sol por el adiós

Cuando acaba de romper la noche

Con su tentación.

 

Todos hierven en el momento

Del abrazo y el beso

Explota libre el pensamiento

Que sucumbe ante el deseo.

 

La excitación del corazón

Se extiende hasta el alba.

Ya comienzan con pasión

A retozar con hazaña.

 

Horas de labor entregadas al amor

Que vuelven al ocupante parte del complot,

Estremecerse quiere en brazos del señor

Esclava es presa de los deseos de Astarot.

 

Como con magia exuberante

Se retuercen los ocupantes

Como una danza desbordante

Se entrelazan los amantes.

 

Y en el clímax del danzón

Gime la hembra con estupor

Pues ya el momento del final

Arriba para ambos en cuestión.

 

Salen los viajantes

En media noche sin importarles

Pues son desinteresados y pedantes

Sin permiso aparecen por todas partes.

 

Así que mis amigos

Terminado ya el viaje

Se aplacan los sentimientos

Se duerme el coraje.

 

Lo que queda es el sendero.

 

Sendero de la paz

Dada por el veraneo

Rompe la luz del día

Se tranquiliza todo el estero.

 

Solo queda el sudor

Originado por el calor

Producido por la excitación

Que crearon las ganas.

 

Solo queda una cama

Desordenada y mojada

Pues sus ocupantes

Se han dado las gracias.

 

Ya no se ven

Los que originaron las ganas

Sin duda, es que estén

Durmiendo en sus verdaderas camas

LOS OCUPANTES

EL VERSO

Entre lo real y lo ficticio

Mi mente se mueve

Y ella no entiende

De donde esto viene

 

La diferencia no miente

Y aunque la encuentre

Se encuentra dispersa

Por falta de pretendiente

 

La verdad no es ninguna

Solo la que concierne

A la duda alguna

Que una vez existente

Solo no es una tangente

Sino una pendiente

 

Que invita al esfuerzo

De mi mente que esta latente

A solo escribir en verso

Lo que de algún lado viene

 

Antes de ser invitado

Antes de ser pensado

Antes de ser creado

Viene a mí solemnemente.

 

Verso perverso

Que en mi mente grotesco eres

Aunque tu nombre sea solemne

Tú siempre eres hiriente.

 

Verso sincero que no miente

A veces pareces mi enemigo

Y a veces mi amigo incondicional.

 

Siento tu veneno verso

Que me vuelve vehemente

Y aunque eres grotesco

Acudo a ti frecuentemente

 

Para escuchar de ti verso

La verdad que implora

La acción imponente

Que te vuelve realidad.

 

Y no hay realidad alguna

Ante la ausencia de tu bravura

Si no existieses en mi mente

Mi boca sería una tachadura

 

Enciende el fuego que lo quema todo

Mata de una vez por entero mis despojos

Si en el estero no veo tus asomos

No habrá motivo para un jolgorio.

 

Verso amigo de mi pasión

Amante de toda mi satisfacción

Con atorrancia o simpatía

Te acomodas entre mis líneas

 

Dejando a veces un buen sabor a mis escuchas

Dejando entre sus labios una suave figura

Verso lleno de sinceridad

A veces atacas con severidad

 

¿Pero que no es mejor que la lealtad

Sino la palabra dicha con verdad?

No para agravar sino para aplacar,

Aleccionar, y así enmendar.

 

Así es el verso venido sin invitar,

Recio y áspero para inculcar,

Dulce y suave para alagar.

 

Así acomodo todo mi pensamiento

Para tenerte presente en mi intelecto

Y compartirte a toda hora y todo momento

Con quienes expresan sin miedo, su pensamiento.

 

Por: Gabriel F. Magdaleno B.

EL VERSO

EL SUEÑO

Era solo el sueño que quería

Imponerse a la realidad

Darle a entender que el también existe

Y que la realidad solo lo ignora,

No lo quiere en su hora.

 

El sueño solo viene cuando el consiente duerme

Esa es su hora, es solo esa la que tiene,

No se le permite más,

Porque si no ¿Qué será?

 

Un sueño que vive en la realidad

No sería un sueño más,

Y que sería del hombre si cuando duerme

No hay quien lo reconforte.

 

Ya no tiene sueño el hombre

Ya no duerme el pobre conciente,

Ya que el sueño quiere invadir su ambiente

Vete sueño, vete a tu subconsciente.

 

Ese es tu reino, el mundo de lo inerte

A la realidad no trates de imponerte

Pues yo soy quien te deja la suerte

De dejar ser al hombre lo que sueñe.

 

Pues al final,

Tú en mis horas siempre estas presente

Así que tranquilo sueño, sueño vete,

Porque aunque tú no lo creas

Las veinticuatro horas estas latente.

 

No dejes al hombre sin aventuras cuando duerme

Porque él sin el sueño no tiene realidad tangible

Así que tranquilo sueño, sueño vete.

 

A veces el hombre hace en su realidad lo que tú le muestres

Eres como una premonición antes de que el hombre despierte.

 

Pero como poder verte si invades al consciente

Tu tiempo es el de Morfeo, así que vete

Concentra tu labor en las horas de la penumbra

Para que la persona duerma con tesura.

 

Así que tranquilo sueño, sueño vete

Vete a tu dominio

Vete a tu martirio

 

Que de todas formas y sin saber

Tú formas parte de la vida

De todo ser que ha de crecer

 

Así que vete, sueño vete

Vete mientras puedes.

 

Por: Gabriel F. Magdaleno B.

EL SUEÑO

TAN PEQUEÑO Y FUGAZ

Reniego de mi nombre

Y de mi propio cuerpo,

Reniego de aquel hombre

Que se cree un templo

 

Tan solo soy un punto

Tan pequeño y fugaz

Que por un pequeño agujero

Cabrían mis almas y más

 

Y aunque pequeño sea mi cuerpo

Allá adentro hay muchas

Y porque de este reniego

Allá adentro es la lucha

 

Tantas son mis almas

Que no sé qué hacer,

Tantos son sus nombres

Que los olvido con rapidez

 

Unas vienen y se van

Otras, duran más

Y aunque a veces las disfruto

Ojala no vinieran más

 

Infatigable mi sudor

Creado por la lucha,

Odioso es el ardor

Que deja la raspadura

 

Raspadura que sangra

La piel de mi reniego,

Sola será su cura

Pues yo no la quiero

 

La lucha es con mis almas

Que adentro del cuerpo,

Del cuerpo son muchas

Pero por solo una es la fusta

 

Una es suficiente

Para aclarar mi mente,

Con todas latentes

La locura es inminente

 

Un alma resalta con mesura

Y cogerla es mi premura,

Difícil es alcanzarla, pues

Las demás se oponen con tozura

 

Odiosas esas almas

No soportan mi elección,

Envidiosas y celosas

No me dejan otra opción,

Que dejarlas sin cuerpo

Así que me aviento,

Y ahora sin peto

Dejo que me lleve el viento.

 

Se jodieron las almas

Y se jodió este escriba,

Que aunque dejó este escrito

Dudo que alguien lo transcriba

 

Soy un punto tan pequeño y fugaz

Que mi muerte no se haría notar

¡Pero! Por más lejos que me llevasen

Y mis letras quieran disfrazar

La gente sin imaginar contemplaría

La lejana luz de este pequeño punto sagaz.

Por Gabriel F. Magdaleno B.

TAN PEQUEÑO Y FUGAZ

MUSA QUE TE VAS

Bruma austera y solemne

Monzón caprichoso e impredecible

Vienen a mi mente en momentos

En que me toca la inspiración

 

Revuelven y dejan una vasta y seca

Desolación, ya no tengo concentración

Aunque mi palma quiera escribir

Mil versos en sonora coplera

Solo en mi espacio vaga

Del olvido, su presencia entera

 

No se si por costumbre

En silencio me inspiro

Tal vez por mal hábito

No consigo lo requerido

 

Silencio, no se oye nada

Oscuro, no se ve la luz

De la inspiración buscada

 

En mi interior desfilan miles de versos

Que apurados salir buscan, y no encuentro

Espacio en mi lengua para nombrarlos

No consigo la tonada para cantarlos

 

Es la desdicha, es la perfidia

La maldita desgracia de mí,

Con la forma de turbulencia

En mi interior se apodera de mí

Me dejó sin ti que me dabas ansia

Me dabas angustia y hasta a mi

Me dedicabas entero el día

 

Ahora sin ti no tengo por que vivir

No tengo alma en mi pluma

No tengo codicia para al verso revivir

En mi desinterés no llega la musa

Pues es corrida por la turbulencia que me abruma

Esta pequeña perfidia que se aloja en mí

Es tan brava que a mi lucha logra resistir

 

Miles de rimas afiladas como lanzas

Filosas y asesinas, ligeras y tenaces

Les he ordenado que la maten

Pero ella con su furia las deshace

Mis rimas cargadas de odio, frustración

Y dolor no le hicieron profundas heridas

Pero las de amor y color le causaron perturbación.

 

Las vomitó y al curarse las engulló

Con tal ira que sentí miedo de mí

Miedo de mi tristeza y de mi soledad

Que ahora no serían más de mí

Sino yo de ella y de su voracidad

 

Mis versos ya están acabados

Y ahora sin bastimento

La lucha se ha terminado

Todos los de aquí estamos intimidados

Con tal enemigo no consigo ya animo

Para mis pensamientos que son mis aliados

Y solo me dejo solitario tirado boca abajo

Para así no verme obligado a mirarlos

 

Solo está esta triste soledad

El relax del cansancio me deja aletargado

Y es lo único con lo que no se

Que podré derrotarlo

 

Al engullirlo fue tal el drama

Que lo enveneno de tristeza

Mayor que la de él, su alma

Ahora de mi mal es la presa

 

Y ahora entiendo y queda claro

Que nunca he de cambiar

Lo que siempre ha estado

 

Aprendí a que debo dejar tranquilo

Lo que tranquilo siempre a estado

Y vivir con lo que tengo a mi lado

 

Aprendí a que no debo perturbar

Lo que nunca ha sido perturbado

Y respetar lo que se ha designado.

 

Pues es así como debe estar,

Preciso en el tiempo, y

Como el amor incondicional

Fiel y ciego a su momento

Para poder volverse real

Y así no perder sus elementos.

 

Por Gabriel F. Magdaleno B.

MUSA QUE TE VAS

SOLEMNEMENTE

Es tan solo tu recuerdo

Que viene a verme

Para recordarme el miedo

Que me da el que no estés presente

 

Sola la palabra

Triste la esperanza

Indómita la añoranza

Desgraciada la soledad

 

Tu marca queda en mi mente

Como un golpe certero

No se borra por más que intente

Tu presencia es un puntero

 

El reloj las dos dice

En mi mente la hora no existe

Y aunque parece una eternidad

Te sientes con severidad

 

Tú nunca estás ausente

Porque tu recuerdo está latente

Tú siempre estarás presente

Mi memoria no quiere perderte

 

La brisa suspira tu nombre

Cuando mi alma llora tu ausencia

 

Mi cuerpo solo pide tu presencia

Aunque él ya sabe que no estás

Pues es el calor de tu piel

Al que él acostumbrado está

 

Tu ausencia intento remplazar

Me he enfocado con severidad

Momentos he recopilado al azar

Pero a ninguno pago con lealtad

 

Tu presencia me vuelve vehemente

Cuando te revive mi mente

Y no me quedará de otra

Me acostumbraré a verte sin tenerte

 

Así pasarán mis días

Entre pieles diferentes

Pero cuando deje vagar mi mente

Te evocaré, solemnemente.

 

Por Gabriel F. Magdaleno B.

SOLEMNEMENTE