DESTINO

No siempre la roca será moldeada

Por la ola que la ha de golpear,

No siempre el niño crece

A semejanza de quien le ha de criar,

Pero un ser agradecido tendrás

En quien siempre hayas sabido cuidar.

 

No siempre la rosa dará el polen

Que a la abeja gusta colectar,

No siempre la vida en tu camino

Buenos momentos traerá,

Pero con certeza sabrás

Que una buena enseñanza encontrarás.

 

No siempre el árbol que está

Buena sombra da,

No siempre estarán ahí

En quienes tú haz de confiar,

Pero en el ímpetu de tu alma

Soluciones sabrás encontrar.

 

Por Gabriel F. Madaleno B.

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DESTINO

DIABLILLOS ROJOS

Maldito vientre

Podrido su fruto

Enseñanza satánica

Sucumbe la gracia

De la bondad sagrada

Que tanto esfuerzo

Gasta para ser encausada

 

El fruto podrido

Anda a sus anchas

Rompiendo el placer

De todo el que hace bien

 

En diablillos rojos

Su presencia es dada

Esparcidos por doquier

Están estas alimañas

 

Disfrutan divulgando

Y enseñando sus groserías

Sin pena e inhibición

El lugar lo contaminan

 

Oscura su causa

Que recorre el lugar

Malvada fue su crianza

No se sabe cuánto va a durar

 

Salgan de mi poblado

De sus calles y veredas

Salgan de sus casas

Sus ranchos e iglesias

 

Acechan al bien a la bondad y su placer

No respetan las costumbres de mi bien

Revientan mis tímpanos y ríen a placer

Enloquecen a quien se acerque sin querer

 

Estos diablillos rojos

Todo lo quieren cambiar

Para que la maldad aplome

Sobre todo el lugar, mas

El bien quiere que se desplome

 

Como hará este para triunfar

Sobre su enemigo, que tiene

Con toda facilidad las de ganar,

Gran esfuerzo el bien debe

 

En mi, esforzado compañero tiene

Y aunque sea poco comparado

Al del demonio, sacrificado bien,

Sabes que tienes mi apoyo

 

Estos malditos diablitos

Han picado, han mordido

Estos malditos diablitos

Han lesionado el espíritu

 

Carcomen el cerebro

Desfragmentan con ahínco

Dejan esparcido los restos

De lo que su perfidia ha destruido.

 

Cuelgan de las paredes

Se guindan de los carteles

Se montan en tu cama

Se meten bajo la almohada.

 

Un diablo rojo fuego

Te habla con desdeño

Un diablo rojo fuego

Su desdeño suena bueno.

 

Solo veneno quieren darnos a beber

Para nuestra mente manejar a su placer

Alejarnos de quienes quieren vernos crecer

Y que nuestra vida sucumba ante su placer.

 

Yo me siento en mi lecho

Y su prosa la enfrento a mi verso

Le ataco con la fuerza de  mi intelecto

Pues su dulce voz no es más que un placebo.

 

Si sucumbo ante semejante rival

Olvídense de mi cuerpo, recuerden mi verso

Pues a la final es la única manera

De enfrentar a estos perversos

 

Solo es cuestión de ignorar su perfidia

Cualquier incauto sucumbe ante su ira

Pero esta ante la cultura termina

Pues la buena lectura es su guillotina.

 

Por Gabriel F. Magdaleno B.

DIABLILLOS ROJOS

¿ALGÚN SENTIMIENTO?

¿Provoco en usted algún sentimiento?

 

No importa si es bueno o malo

Lo que importa es que sea provocado.

 

Si es así

Lo felicito.

 

Por que lo que ha leído ha entendido

Y sin actuar con ansia iracunda

Ha asimilado lo aquí explícito.

 

Que es la diferencia de unos y otros

Los que antes de leer rompen sin saber,

Saber es lo que poseen los curiosos

Que todo lo que agarran pasan por sus ojos.

 

Y después de comprender

Arman o no un alboroto

Todo esta en el depender

Si su honor ha sido roto.

 

Lo cual no busca este ser

Que escribe muy gustoso

Y si a usted algo le provoco

Ojalá no sea un enojo.

Por Gabriel F. Magdaleno B.

¿ALGÚN SENTIMIENTO?

LOS OCUPANTES

No solo se ven

Los que originaron las ganas

Sino también

Los que salen a gatas.

 

Con el crepúsculo en el horizonte

Se siente el ardor del sol por el adiós

Cuando acaba de romper la noche

Con su tentación.

 

Todos hierven en el momento

Del abrazo y el beso

Explota libre el pensamiento

Que sucumbe ante el deseo.

 

La excitación del corazón

Se extiende hasta el alba.

Ya comienzan con pasión

A retozar con hazaña.

 

Horas de labor entregadas al amor

Que vuelven al ocupante parte del complot,

Estremecerse quiere en brazos del señor

Esclava es presa de los deseos de Astarot.

 

Como con magia exuberante

Se retuercen los ocupantes

Como una danza desbordante

Se entrelazan los amantes.

 

Y en el clímax del danzón

Gime la hembra con estupor

Pues ya el momento del final

Arriba para ambos en cuestión.

 

Salen los viajantes

En media noche sin importarles

Pues son desinteresados y pedantes

Sin permiso aparecen por todas partes.

 

Así que mis amigos

Terminado ya el viaje

Se aplacan los sentimientos

Se duerme el coraje.

 

Lo que queda es el sendero.

 

Sendero de la paz

Dada por el veraneo

Rompe la luz del día

Se tranquiliza todo el estero.

 

Solo queda el sudor

Originado por el calor

Producido por la excitación

Que crearon las ganas.

 

Solo queda una cama

Desordenada y mojada

Pues sus ocupantes

Se han dado las gracias.

 

Ya no se ven

Los que originaron las ganas

Sin duda, es que estén

Durmiendo en sus verdaderas camas

LOS OCUPANTES

EL VERSO

Entre lo real y lo ficticio

Mi mente se mueve

Y ella no entiende

De donde esto viene

 

La diferencia no miente

Y aunque la encuentre

Se encuentra dispersa

Por falta de pretendiente

 

La verdad no es ninguna

Solo la que concierne

A la duda alguna

Que una vez existente

Solo no es una tangente

Sino una pendiente

 

Que invita al esfuerzo

De mi mente que esta latente

A solo escribir en verso

Lo que de algún lado viene

 

Antes de ser invitado

Antes de ser pensado

Antes de ser creado

Viene a mí solemnemente.

 

Verso perverso

Que en mi mente grotesco eres

Aunque tu nombre sea solemne

Tú siempre eres hiriente.

 

Verso sincero que no miente

A veces pareces mi enemigo

Y a veces mi amigo incondicional.

 

Siento tu veneno verso

Que me vuelve vehemente

Y aunque eres grotesco

Acudo a ti frecuentemente

 

Para escuchar de ti verso

La verdad que implora

La acción imponente

Que te vuelve realidad.

 

Y no hay realidad alguna

Ante la ausencia de tu bravura

Si no existieses en mi mente

Mi boca sería una tachadura

 

Enciende el fuego que lo quema todo

Mata de una vez por entero mis despojos

Si en el estero no veo tus asomos

No habrá motivo para un jolgorio.

 

Verso amigo de mi pasión

Amante de toda mi satisfacción

Con atorrancia o simpatía

Te acomodas entre mis líneas

 

Dejando a veces un buen sabor a mis escuchas

Dejando entre sus labios una suave figura

Verso lleno de sinceridad

A veces atacas con severidad

 

¿Pero que no es mejor que la lealtad

Sino la palabra dicha con verdad?

No para agravar sino para aplacar,

Aleccionar, y así enmendar.

 

Así es el verso venido sin invitar,

Recio y áspero para inculcar,

Dulce y suave para alagar.

 

Así acomodo todo mi pensamiento

Para tenerte presente en mi intelecto

Y compartirte a toda hora y todo momento

Con quienes expresan sin miedo, su pensamiento.

 

Por: Gabriel F. Magdaleno B.

EL VERSO

EL SUEÑO

Era solo el sueño que quería

Imponerse a la realidad

Darle a entender que el también existe

Y que la realidad solo lo ignora,

No lo quiere en su hora.

 

El sueño solo viene cuando el consiente duerme

Esa es su hora, es solo esa la que tiene,

No se le permite más,

Porque si no ¿Qué será?

 

Un sueño que vive en la realidad

No sería un sueño más,

Y que sería del hombre si cuando duerme

No hay quien lo reconforte.

 

Ya no tiene sueño el hombre

Ya no duerme el pobre conciente,

Ya que el sueño quiere invadir su ambiente

Vete sueño, vete a tu subconsciente.

 

Ese es tu reino, el mundo de lo inerte

A la realidad no trates de imponerte

Pues yo soy quien te deja la suerte

De dejar ser al hombre lo que sueñe.

 

Pues al final,

Tú en mis horas siempre estas presente

Así que tranquilo sueño, sueño vete,

Porque aunque tú no lo creas

Las veinticuatro horas estas latente.

 

No dejes al hombre sin aventuras cuando duerme

Porque él sin el sueño no tiene realidad tangible

Así que tranquilo sueño, sueño vete.

 

A veces el hombre hace en su realidad lo que tú le muestres

Eres como una premonición antes de que el hombre despierte.

 

Pero como poder verte si invades al consciente

Tu tiempo es el de Morfeo, así que vete

Concentra tu labor en las horas de la penumbra

Para que la persona duerma con tesura.

 

Así que tranquilo sueño, sueño vete

Vete a tu dominio

Vete a tu martirio

 

Que de todas formas y sin saber

Tú formas parte de la vida

De todo ser que ha de crecer

 

Así que vete, sueño vete

Vete mientras puedes.

 

Por: Gabriel F. Magdaleno B.

EL SUEÑO

Lluvia

Lluvia, desgarras la montaña

Y me ahogas en tus aguas,

Lluvia, mezclada con tierra

Bajas con fuerza por la montaña.

 

Arrasas con todo,

Con las casas,

Con el barrio,

Con mi alma.

 

Nadar en ti no puedo

Tu furia derrota mi cuerpo

Y cansa mi brazada.

 

Antes de sucumbir de miedo

Exhalo mi último aliento

En tu cuerpo espeso

Que se traga mis huesos,

Que guardará con recelo

Para no ser descubiertos.

 

Tu furia, mezclada con viento

Dobla el firmamento

Y hace de los valles

Un vertedero de muertos,

Casas y follaje.

 

Escombros de vida,

Escombros sollozos,

Que entierran lamentos

Y entierran despojos.

 

Tu furia, que desata las amarras de la muerte.

¿Quién puede detenerte?

Tu fuerza es contundente cuando arremetes.

 

Desde una suave caricia convertida en rocío

Que colorea flores, humedece horizontes

Y da vida a los recuerdos al añorar.

 

Hasta la muerte encontrada

En tus fuertes deseos de venganza latente,

Cuando enfureces sin motivo aparente

Y acabas con todo sobre el pastizal.

 

Riges con fuerza dictatorial

Eres vida, eres muerte.

 

Ahora vehemente ante quienes

Inconscientemente tocaron tus vergeles,

Arrancas sus cimientos sin conmoverte

Hasta vernos sumergidos en tus aguas

Ennegrecidas por tus actos hirientes.

 

A regañadientes sucumbimos ante ti,

Sin nada que hacer más que morir

Esbozamos una última expresión

Recordando a quienes dejamos al partir.

 

En sus lágrimas estarán nuestros recuerdos,

En sus suspiros nuestros dolor.

Bajo la tierra, por ti revuelta

Nuestros huesos sin pudor.

 

Dedicado a las victimas de las tragedias de El Limón (1987) Edo. Aragua, y Vargas (1999) Edo. Vargas, Venezuela.

 

Por Gabriel F. Magdaleno B.

Lluvia